Las etiquetas de precio todavía tienen un papel enorme en comunicar de manera clara y precisa el precio de un producto al cliente, por lo que se utilizan incluso cuando la caja registradora solo lee códigos de barras. En este rollo hay una etiqueta de veintidós por doce milímetros, en la que podemos fijar un precio o una fecha con la ayuda de las etiquetadoras tradicionales, o lo que nuestra máquina utilizada pueda manejar. En las etiquetas de color blanco, la impresión se ve genial, y gracias a su cara autoadhesiva, se adhiere perfectamente a cualquier superficie.
Así podemos mostrarte ofertas y descuentos más relevantes.
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